¿QUÉ ES LA SONOTERAPIA?

¿Qué es la sonoterapia?

Cuando nos preguntan ¿qué es la sonoterapia? damos una respuesta clara y concisa: es el efecto sanador del sonido y se basa en que cualquier alteración emocional o física, se equilibra a través de la vibración de distintas frecuencias aplicadas a la persona que la sufre. También se conoce como terapia de sonido.

La física cuántica afirma que todo está en continuo movimiento, cada partícula emite una vibración que afecta a las demás y éstas a su vez a las contiguas. Si esto es así, tenemos a nuestro alcance los instrumentos para cambiar nuestra vibración y por tanto, el mundo que nos rodea.

Desde tiempos remotos, en cualquier rincón del planeta, el sonido ha sido tanto una manifestación cultural como un medio sanador. Todas las tradiciones y filosofías, especialmente las chamánicas, se basan en la capacidad sanadora del sonido y la música. Estas tradiciones argumentan que el sonido puede modificar el estado de todos nuestros sistemas, afectándonos de distintas formas: sanarnos a nivel orgánico, conseguir bienestar emocional, o incluso enfermar por la exposición a sonidos no armónicos.

En la cultura china antigua, la voz era la expresión del ser profundo. Según la entonación del alumno, el maestro sabía si merecía sus enseñanzas. La tesitura de la voz de un recién nacido era un buen o mal augurio para su vida futura. También, según el timbre, se sabía si la persona estaba sana o enferma, como que una voz gangosa indicaba un trastorno de pulmón o una  gritona una enfermedad del hígado.

Posteriormente, el uso del sonido y la música tradicional derivó en obras musicales estructuradas, que se convirtieron lo que actualmente se conoce como musicoterapia. En los años ochenta reapareció el sonido como herramienta terapéutica y hoy en día va adquiriendo más importancia como terapia en sí misma o como complemento de otras.

 

Sonoterapia
Sonoterapia

 

El sonido y el cuerpo

Desde el punto de vista científico, los estímulos sonoros no sólo impactan en el sistema auditivo, sino en todo nuestro organismo, la vibración se propaga por él, produciendo determinados efectos, como cambios bioquímicos, equilibrio de la actividad  neuronal o  relajación del sistema muscular. Estos  cambios afectan a todo el organismo a través de los sistemas nervioso y circulatorio.

Cuando asistimos a un concierto, las vibraciones sonoras emitidas por la voz y los diversos instrumentos musicales, impactan en nuestro cuerpo,  además nos traen recuerdos y a la vez el ritmo nos invita a movernos. Todo ello nos aporta sensaciones más o menos placenteras que modifican y activan determinados cambios bioquímicos que afectarán a todo el organismo.

Pero hay más: si nos exponemos a la vibración de un instrumento que está muy próximo o incluso en contacto directo con nuestro cuerpo, como un cuenco o un diapasón, los efectos físicos de su vibración tienen aún mayor impacto sobre él.

Desde el punto de vista energético, el sonido es la vibración que armoniza nuestro organismo, incluyendo estados emocionales, mentales y espirituales. Los sonidos pueden ayudarnos a pasar de la tristeza a la alegría, a adentrarnos en estados alterados de conciencia o a estabilizar el ritmo cardíaco.

 

El ruido

Es importante distinguir el sonido de otro elemento que, aunque no es esencialmente sonoro, también produce efectos en nuestro cuerpo. El ruido es una transmisión sonora sin definición, con vibraciones irregulares que molestan y alteran el nervio auditivo y por tanto todos los sistemas de nuestro organismo.

El ruido suele producir una sensación desagradable e incluso causar la enfermedad. Por ejemplo, la contaminación acústica de las ciudades  ocasiona estados de ansiedad o  estrés, que pueden desembocar en problemas de insomnio, mientras que el sonido provoca una sensación armónica,  por eso trabajamos con él, para armonizar nuestros sistemas y restablecer la salud, en eso consiste la terapia de sonido. Puedes encontrar más información en este libro.

 

Sonoterapia
Sonoterapia

 

Transmisión y recepción del sonido

Para que se produzca un fenómeno sonoro son necesarios tres elementos:

  • Un cuerpo flexible que vibre, como un instrumento musical o la garganta humana.
  • Un medio elástico que propague las vibraciones, como el aire.
  • Un receptor que interprete estas vibraciones, como el oído humano.

En nuestro organismo, una de las mejores vías de transmisión del sonido es  el sistema óseo, en particular la columna vertebral. Las partes del cuerpo que mejor “escuchan” y trasmiten la vibración del sonido al resto del organismo, son los huesos del cráneo y la columna.

Un sonido se percibe simultáneamente por el sistema auditivo, la piel, las articulaciones, los músculos y los huesos. Así, a través de la piel se pueden reconocer determinadas vibraciones, aunque el oído no las perciba. Que no se oigan no significa que no existan, por eso las personas con dificultades auditivas sienten la música y reciben las vibraciones sanadoras del sonido. En estas personas, la vibración táctil activa respuestas cerebrales en la zona auditiva, igual que alguien con audición normal. En este sentido, puede interesarte esta lectura.

El sonido se propaga en los sólidos y en los líquidos con mayor rapidez que en los gases, en sonoterapia se trabaja con los tres medios de propagación según  las necesidades.

 

Cualidades del sonido y sonoterapia

El sonido tiene unas cualidades que lo definen e identifican: tono, frecuencia, volumen, intensidad, ritmo, duración y timbre.

La sanación tradicional centra su atención en el sistema físico, pero en la terapia con sonido es primordial el sistema energético, porque en él se fundamenta su práctica. Cada tradición o filosofía se ha encargado de investigar el sistema energético del ser humano desde una vertiente u otra, así como de desarrollar técnicas que lo mantengan en equilibrio.

 

Instrumentos que se usan en sonoterapia

Para una terapia de sonido se pueden usar cuencos de cuarzo , cuencos tibetanos, diapasones  y la propia voz. Con la práctica sabremos con que instrumento nos sentimos mejor, lo más importante estar cómodos, porque esto facilitará que la energía fluya adecuadamente por nuestro organismo y que los resultados con uno mismo o con otras personas, sean mejores.

En el proceso de sanación, es tan importante la frecuencia del sonido como la intención del terapeuta. La intención es la energía que subyace tras el sonido. Al producir el sonido, es nuestra consciencia la que lo codifica, viaja con él y por último, es recibida por la persona que lo escucha y percibe. Por  tanto, es la frecuencia sumada a la intención, lo que produce el efecto sanador.

Con la práctica descubrirás que el sonido es una herramienta magnífica para equilibrarte y mantener un buen estado de salud. La vibración sonora que experimentamos con estos instrumentos puede cambiar nuestra vida y la de nuestro entorno, produciendo una reacción en cadena que ayude a mejorar y armonizar el mundo que nos rodea.

 

 

Sonoterapia