¿Qué es un chamán?
Una limpieza chamánica es algo que puede ayudarte a que tu vida fluya un poco mejor. Los chamanes son personas que conectan el plano espiritual con el terrenal y que sirven de puente entre los dos. Se comunican con los mundos invisibles, desde los que pueden traer sabiduría y sanación. Están entrenados para recibir información de planos superiores y así ayudarnos en lo que necesitamos.
Todo nuestro planeta es vida, sus elementos (agua, tierra, fuego y aire) son energía y todos ellos poseen alma. La Tierra está formada por una red energética de comunicación entre todos sus seres, donde se incluyen los humanos. El chamanismo consigue que todos estos elementos se relacionen con el fin de sanarse unos a otros, protegiendo además los ecosistemas.
Puedes aprender más sobre la historia y evolución del chamanismo aquí.
Tipos de limpiezas chamánicas
No hay mayor sensación de paz que sentirse protegido. La fuerza de cualquier ritual o amuleto, proviene del poder que nosotros mismos le otorgamos, de nuestra intención, nuestra propia energía.
Puedes realizar limpiezas chamánicas de ti mismo o de tu entorno con cada elemento de nuestro planeta, a continuación te muestro ejemplos con cada uno de ellos.
Limpieza chamánica con el elemento agua:
Hacer baños con hierbas, beber aguas activadas con cristales o meditación, con esprays…
Limpieza chamánica con el elemento aire:
Mediante los sonidos, vocales o de percusión. También se pueden hacer sahumerios con incienso o hierbas.
Limpieza chamánica con el elemento tierra:
Con plantas medicinales o con cristales.
Limpieza chamánica con el elemento fuego:
Los baños de sol, en la casa o el cuerpo, las hogueras y las velas.
Una limpieza chamánica sencilla y poderosa
Los chamanes saben que la energía de nuestros pensamientos y emociones se queda impregnada en los lugares que habitamos o frecuentamos y por eso es necesario limpiar a nivel energético cuando sentimos que nuestra vida no fluye, está atascada o sentimos que un lugar no es acogedor: tiene mala energía.
A continuación te explico cómo se realiza una sencilla pero poderosa limpieza energética que es conveniente realizar en cada cambio de estación, lo más cerca posible de los solsticios o equinoccios. Se realiza en luna nueva. Esto va desde un día después de la luna negra hasta cinco días antes de cuarto creciente. Es conveniente que el ritual lo hagan dos o más personas, pues así, es más poderosa la energía de limpieza que se mueve.
En un incensario se pone un carboncillo incandescente y encima se pone incienso en grano. Si tienes copal, que es el nombre que se le da al incienso en bolas en Latinoamérica, pues mejor, pero si no un buen incienso nos vale.
Se comienza por el lugar más alejado de la puerta de entrada y en cada esquina de la habitación, se efectúa la señal de la cruz con el incensario. También se realiza la cruz en mitad de la habitación. Mientras se realiza este ritual se reza algo que para ti tenga sentido (credo, padrenuestro, mantras, oraciones hebreas, etc). Esta operación se puede repetir en un mismo día hasta tres veces por cada habitación, dependiendo de la “suciedad” del espacio. Se hace en todas las habitaciones y una vez terminado se saca el incensario a la puerta de la calle o a una ventana hasta que se apague totalmente. Los restos del carboncillo e incienso se tiran fuera de la casa, mejor en un espacio con tierra, como un parque o jardín.
A continuación se friega toda la casa con una fregona de algodón blanco y palo de madera, en un agua donde previamente se hayan cocido unas ramitas de vainilla. Una vez que has terminado de fregar todo el lugar, tiras el agua por el retrete y el palo de la fregona lo rompes y lo tiras junto con los flecos de algodón, fuera de la casa.