Los elementos de los que está compuesto nuestro planeta son cuatro:
- Agua
- Aire
- Tierra
- Fuego
Cada elemento está representado por dibujos, símbolos, cualidades, colores, planetas, sonidos, etc y necesitamos de los 4 para estar equilibrados pero cada uno en su justa medida.
Hoy vamos a hablar del elemento Fuego y como beneficiarnos de su energía.
El elemento fuego está representado por el Sol y este emite radiaciones solares que son una combinación de rayos cuya fuerza es más notoria dependiendo la hora del día.
Al medio día predominan los rayos infrarrojos que son perjudiciales para la salud humana y que deberíamos evitar, mientras que a primera hora de la mañana y al atardecer tienen su fortaleza los rayos ultravioleta que ayudan a sintetizar la vitamina D, son buenos antisépticos que quiere decir que mantienen a raya a las infecciones causadas por bacterias, virus, hongos o parásitos, ayudan a cicatrizar las heridas y ayudan al hígado a eliminar ciertas sustancias, también ayudan a reducir los niveles de colesterol, bajan la presión sanguínea y incrementan el número de glóbulos blancos que son los que necesitamos para que nuestro sistema inmunitario sea resistente.
Y además potencia la hormona del crecimiento en bebes y niños, por eso la vieja sabiduría de sacar a los niños al parque para que les “del sol”.
Tampoco es necesario ni conveniente exponerse mucho tiempo al sol y el este tiempo de exposición va muy relacionado con la época del año pues todos sabemos que en verano es cuando nos llegan más directamente los rayos solares y hay que protegerse de ellos mientras que en el invierno podemos permanecer más tiempo a su exposición sin mayor riesgo.
15 minutos de exposición al Sol es suficiente para aprovecharnos de sus beneficios, pero si quieres estar más tiempo para obtener un bonito color de piel aconsejo que tomes 150mg de vitamina B6 diarias y podrás soportar el sol cinco veces más que sin tomarla.