El bosque es una fuerza animada que crea una protección energética para todos los habitantes y está relacionado con el elemento tierra.
Tiene la capacidad de vibrar en la energía necesaria para sanar a cualquier ser vivo que lo habite o que pase tiempo en él.
Los primeros pobladores de los que se tiene constancia que estudiaron las propiedades de la fauna silvestre que habita los diferentes tipos de bosque fueron los Celtas. Ellos paseaban por el bosque y buscaban el árbol que sentían les iba a ayudar a equilibrarse y una vez que lo encontraban, le pedían permiso para abrazarlo y le solicitaban que le transmitiera su sabiduría y armonizara sus campos energéticos.
Todos deberíamos sacar tiempo para ir al bosque pues el contacto con la naturaleza nos proporciona un gran equilibrio gracias al oxigeno puro, el contacto con la tierra, los aromas que desprenden los árboles, matorrales, flores que allí crecen mejorando nuestro metabolismo y sistema inmune.
Puedes o no puedes abrazar los árboles. Esto depende de ti, ya que un paseo por el bosque o sentarse una media hora es suficiente para beneficiarnos de su generosa medicina.