Es complicado vivir en este planeta y no sentirte culpable por las malas decisiones que hemos tomado, pero cuando actuamos de esa forma, lo hicimos con la consciencia que teníamos en ese momento y hoy, habiendo crecido y desarrollado no podemos más que perdonarnos.
En ese momento, ¡no lo supimos hacer mejor!
No obstante, es nuestra responsabilidad desarrollarnos emocional y espiritualmente para que nuestras acciones estén guiadas por propósitos superiores y no por nuestro ego.
Ese ego que todos los humanos tenemos y que nos habla al oído guiándonos a que actuemos desde la visión de que el otro no tiene nada que ver conmigo y que, si yo no velo por mí, nadie lo va a hacer. ¡Nos incita a ser egoístas!
Pero la buena noticia es que tenemos mucha ayuda para manejarnos en este planeta desde el amor. Amor a uno mismo y al prójimo.
Son los ángeles que están aquí para protegernos y guiarnos para que cada vez seamos mejores personas y podamos actuar desde el corazón y no desde el egoísmo.
Todos tenemos un angel guardián que nos acompaña desde que nacemos hasta que nos vamos y si se lo pedimos y estamos a atentos nos guían por el camino del crecimiento espiritual para que todas nuestras decisiones y acciones sean para el mayor bien de todos los involucrados.
Además de nuestro angel guardián existen muchos otros ángeles cuya misión es ayudarnos en todo lo que necesitemos.
Si estas interesad@ en obtener ayuda de esferas superiores, te aconsejo que asistas a uno de mis talleres de ángeles, para aprender a comunicarte con ellos de forma amorosa y eficaz y si no puedes asistir, siempre puedes realizar el taller por internet.
¡Te espero!