Soy de la generación que he crecido con el mantra de ESFUERZATE Y LO LOGRARAS y siempre he estado muy orgullosa de lo mucho que me he esforzado, pero no tanto de lo que he conseguido. Estoy convencida que para lo mucho que he trabajado tendría que haber obtenido una mayor recompensa y nunca he entendido la razón.
Me he leído un montón de libros de autoayuda, acudido con regularidad a terapia e investigado muchas filosofías espirituales, pero nada me ha dado el momento “aha” para entender lo que no estaba haciendo bien.
Y ayer cae en mis manos un artículo sobre un señor llamado Michael Sande, estadounidense, por supuesto, que ha escrito un libro llamado “la tiranía del mérito” donde explica con todo lujo de detalles porque “si te esfuerzas, lo logras” es la gran mentira.
Solo si has nacido en la familia adecuada y tienes suerte, lo vas a lograr, si no, serás un frustrado más.
Hombre esto puede parecer desolador, pero a lo mejor darte cuenta de esta posible realidad, hace que dejes de dedicar toda tu vida a “conseguirlo” y empieces a disfrutar de lo pequeño y alcanzable.
No es más feliz el que más tiene, sino el que menos necesita.
Cambiando nuestra forma de ver la vida podemos alcanzar mayor bienestar y felicidad. ¿lo intentamos?